viernes, 23 de marzo de 2018

LIBERTAD PARA PEDRO VARELA

Existen diversas maneras de acabar con aquello que nos estorba o por increíble que parezca, eso que escrito en un libro puede hacernos pensar que durante la segunda guerra mundial -también actualmente-, se cometieron crímenes y abusos que las potencias “aliadas” ocultaron o vedaron, por miedo a que fueran difundidas al mundo; otras veces ciertos libros son incómodos cuando la biografía de  personajes históricos  se ha convertido en una aburrida documentación –copia de copias y endogamia de autores que trabajan para el régimen-, y cuando se hace una edición que va más allá del “copia y pega” es decir revisionista, que narra paradojicamente,  otra versión distinta a la establecida y, ésta -es argumentada con valiosa documentación y testimonios-, se convierte en un problema para las altas esferas que LES gobiernan.  Sí, repito que nos gobiernan, ya que el triunfo de según qué siglas politícas, obedece al visto bueno que hacen esas élites mundialistas -amantes del globalismo- para que continúen llenandoles los bolsillos, no importando para ello sacrificar a un PUEBLO o todavía peor fabricar guerras impuestas –Siria-, financiar a grupos terroristas llamados oposición moderada -isis, alqaeda, alnusra,..-, enfrentar o dividir países.

Lamentablemente y volviendo al caso Pedro Varela y otros escritores de carácter revisionista –denunciar que han sido perseguidos, agredidos y sancionados-,  es un real ejemplo de lo que ha ocurrido; una  librería es cerrada, un librero incomodo es enviado a los tribunales, para posteriormente ser enviado a la cárcel y unos libros “molestos” son secuestrados porque ACALLAR VOCES DISIDENTES  CONTRARIAS A UN $ISTEMA CADUCO, es el mejor arma de acabar con mi enemigo, amparándome en esa palabra tan recurrente y “secuestrada” también, por la clase política actual –ya sea derecha, ya sea izquierda, ya sea seceSIONISMO- mal llamada “DEMOCRACIA”.


Yo ante tales hechos, confirmando todas mis sospechas, saco mis propias conclusiones: cuando hay algo o alguien que nos pone contra la pared es necesario emplear las artimañas que sean para tratar de amordazar la VERDAD, mutilandola. Pedro te han querido convertir en un delincuente, siendo una de las personas más trabajadoras,  nobles y honestas que he conocido. No voy a cargar de epítetos positivos  tu figura en  este artículo porque serían muchos y creo que lo más valioso e importante en destacar, es que contigo se está cometiendo una GRAN INJUSTICIA, por esa “JUSTICIA” que supuestamente dice amparar a TODOS. Tu inocencia en este asunto esta totalmente demostrada, solicitando  cuanto antes, tu puesta en LIBERTAD.

Este artículo está  dedicado exclusivamente a ti y a aquellas personas que con su trabajo, esfuerzo y altruismo se han convertido en esa antorcha y guía que continúe defendiendo las LIBERTADES Y LA TRANSPARENCIA HISTÓRICA que pretenden seguir ocultando,  en sus mass media los de siempre .





LA VERDAD NOS HARÁ LIBRES
VERITAS LIBERABIT NOS
A BERDÁ MOS FERÁ LIBRES


jueves, 8 de marzo de 2018

De aquellos dioses y nuestros días de la semana/D’ixos dioses e os nuestros diyas d’a semana


Muchas veces cuando nos levantamos, comienza con un nuevo día al que ponemos nombre a lo largo de la semana, sin tan siquiera llegar a preguntarnos e investigar el porqué de tales nombres y cuál fue su origen,

Hoy mismo, fecha en la que preparo esta nueva y curiosa entrada, es jueves -chuebes en aragonés-, dies Iovis cuyo origen romano es palpable  y que recibió su nombre del planeta Júpiter, el principal dios de la mitología romana, padre de dioses y de hombres pater deorum et hominum. Sus símbolos son el águila, el rayo y el cetro, siendo su equivalente en la cultura helénica Zeus.



Mosaico de los Dioses de la Semana (Itálica)


Mal llamado 'mosaico del planetario' en realidad plasma a las deidades que rigen los días de la semana: Apolo o el Sol (domingo), Diana o la Luna (lunes), Marte (martes), Mercurio (miércoles), Júpiter (jueves), Venus (viernes) y Saturno (sábado).

 

La secuencia septenaria no está presidida por el Sol o Júpiter, sino por la diosa del viernes. Ataviada con una corona parece más Juno, Cibeles o cualquier otra diosa del tipo 'Magna Mater' que Venus.


El origen de los nombres de nuestros días de la semana obedece al gusto y a la tradición que los romanos dieron a nuestra cultura y civilización. Los romanos dieron su nombre a los días de la semana por los diferentes planetas, que a su vez recibieron su nombre de los dioses romanos, así tenemos:

-.dies Solis “día del Sol (considerado entonces un planeta)”. El nombre «domingo» proviene del latín dies Dominicus ('día del Señor'), debido a la celebración cristiana de la Resurrección de Jesús.

-.dies Lunae “día de la Luna”, es decir, Lunes o Luns en aragonés, representa el poder femenino, la diosa madre

-.dies Martis , “día de Marte”,es decir, Martes, dios de la guerra.

-.dies Mercurii , “día de Mercurio”, es decir, Miércoles o Miércols en aragonés, dios del comercio.

-.dies Iovis , “día de Júpiter”, Jueves o Chuebes en aragonés, dios del rayo

-.dies Veneris , “día de Venus”, Viernes, es decir, Biernes en aragonés, la diosa del amor.

-.dies Saturni , “día de Saturno”. El término  Sábado, es decir, Sabado en aragonés, donde la pronunciación es quien marca la diferencia ya que en nuestra lengua las esdrujulas se vuelven llanas, proviene del latín bíblico sabbatum y éste del griego sabbaton.

Cuando los pueblos de habla germánica de Europa occidental adoptaron la semana de siete días, algo que ocurrió probablemente en los primeros siglos de la era cristiana, dieron nombre a los días de la semana según sus propios dioses, escogiendo para ello los más cercanos en carácter y atributos a las divinidades romanas originales.

Fue uno de estos pueblos, el anglosajón –de origen germánico-, el que llevó sus dioses y su lengua, convirtiéndose en norma en el idioma inglés actual, en las islas británicas durante los siglos V y VI d. C.


Como ya es conocido por nuestro aprendizaje, en inglés, para el sábado decimos Saturday, para el domingo decimos Sunday, para el lunes decimos Monday , reciben estos nombres respectivamente de Saturno, el Sol y la Luna, al igual que en latín. Los restantes cuatro días, martes (Tuesday), miércoles (Wednesday), jueves (Thursday) y viernes (Friday) llevan el nombre de dioses que los anglosajones probablemente ya veneraban antes de emigrar a Inglaterra, durante el corto espacio de tiempo anterior a su conversión al cristianismo una vez instalados en las islas británicas.

El martes (Tuesday) recibe su nombre en inglés del dios Tiw, del que se sabe relativamente poco. Tiw probablemente estuviera asociado con la guerra, al igual que el dios romano Marte. El miércoles (Wednesday) recibe su nombre por el dios Woden, que sería el paralelo del dios romano mercurio, probablemente porque ambos dioses compartían los atributos de la elocuencia, la capacidad de viajar y la custodia de los muertos.

El jueves (Thursday) es el día de Thunor, por darle a la palabra su antigua forma inglesa, Thunresdæg “día del Trueno”. Este nombre evoca al dies Iovis latín, día de Jove o Júpiter. Ambos dioses están asociados con el trueno en sus respectivas mitologías.

La coincidencia  con el nombre del famoso dios nórdico Thor, dios del trueno, no es una casualidad, ya que los anglosajones son de descendencia germánica. A ello, habría que añadir que los vikingos llegaron a Inglaterra en el siglo IX, trayendo consigo sus propios dioses, similares a los dioses anglosajones. Los anglosajones ya eran cristianos para entonces, pero es posible que reconocieran la similitud entre el nombre del dios de sus antepasados Thunor y el dios nórdico.

El viernes (Friday) es el único día de la semana que lleva el nombre de una deidad femenina, Frig, en la mitología germánica Frigg (nórdico antiguo), Frija (Alto alemán antiguo), Frea (Langobardo), y Frige (inglés antiguo), en casi todas las fuentes se describe como la esposa del dios Odín. Su nombre aparece, sin embargo, como un sustantivo común con el significado de “amor, afecto” en poesía. Por esta razón, Frig fue elegida como equivalente de la diosa romana Venus, quien estaba asimismo asociada con el amor y el sexo y era conmemorada en el nombre latino del viernes ( dies Veneris , “día de Venus.”)


De esta forma, nos llega el concepto de la semana que hoy seguimos, es decir, un ciclo de siete días numerados o con diferentes nombres, siendo uno de ellos (generalmente el domingo o el lunes); añadir que el cambio del domingo viene por el hecho de que la Europa de principios de la Edad Media heredó su idea de la semana de la Roma imperial, a través de la iglesia cristiana.